La producción más reciente del
grupo mexicano Maná, “Drama y luz”, que surge después de cinco años de
una pausa musical, “es definitivamente más maduro”, aseveró hoy el
comentarista Marcelo Contreras.
El especialista del diario
chileno “El Mercurio” señaló que el álbum forma parte de la terapia de
Fher -líder de la agrupación-, para sobrellevar las muertes ocurridas
el año pasado de su madre y su hermana.
Sus sentimientos se reflejan
tanto en el cambio del título del disco -el original era “Los árboles
mueren de pie”-, “y en un tinte más sombrío palpable en la sonoridad
de la banda”.
“Lluvia al corazón”, el sencillo que abre el disco, “pese a su coro instantáneo y el ritmo arriba, es una composición más bien triste con algún tibio optimismo intercalado”, agregó.
Siguen en el álbum “Amor
clandestino” (potencial sencillo) y “Sor María”, “también cortes
oscuros para los parámetros de los mexicanos”, y “Latinoamérica”,
cantada entre (Álex) González y Fher, que “lleva el tiempo rápido y la
guitarra endurecida”, comentó.
La nota agregó que “la estela
rockera” sigue con “El dragón”, “una canción sorprendente para los
registros habituales de Maná, ‘riffs’ duros y un aire épico colindante
con el heavy metal”.
Finalmente, el comentarista
señaló que “si las pausas largas permiten que Maná desafíe sus
fórmulas y progrese, bienvenido saber de ellos de tarde en tarde”.


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