La timidez puede llegar a ser un problema cuando se trata de los
momentos de intimidad. Por ello, hay que tener metas y objetivos en esta
área de nuestra vida, y vencer los miedos y prejuicios. No es fácil,
pero entre más aprendas a relajarte, más podrás disfrutar de tu cuerpo y
de tu pareja.
1. Piensa en sexo. La imaginación es libre de ponerte en cualquier situación que te resulte agradable. Hacerlo te hará desear más relaciones sexuales. Además, puedes acompañar los pensamientos auto explorándote.
1. Piensa en sexo. La imaginación es libre de ponerte en cualquier situación que te resulte agradable. Hacerlo te hará desear más relaciones sexuales. Además, puedes acompañar los pensamientos auto explorándote.
2. Compra juguetes sexuales. Son
divertidos y serán un arma para reactivar tu vida sexual. Puedes
empezar a usarlos sola y cuando tengas más confianza, invita a tu
pareja. Recuerda tu derecho a disfrutar.
3. Confiesa tus fantasías sexuales. Todos tenemos fantasías sexuales, ¿por qué no compartirlas? Si las cuentas, será más fácil y divertido que se hagan realidad.
4. Disfrázate.
Puede ser una gran ventaja al momento de “dejarte llevar”, pues al
pensar que eres otra persona, es más fácil que actúes sin limitaciones.
5. Recibe un masaje y también ofrece uno a tu pareja. Si
estás relajada, seguro estarás más dispuesta a dejar atrás cualquier
prejuicio, soltarte y disfrutar de una excelente noche de pasión. Si a
los masajes añades bálsamos y esencias, será un toque más de
sensualidad.
6. Haz deporte. Sí, aunque no lo creas esta actividad te ayuda a disfrutar más del sexo, pues se consigue mayor vitalidad y energía sexual.
7. Potencia tu lado más sexy. Arréglate cada día como si se tratara de uno especial, eso te hará sentir mucho mejor.
Tu
cuerpo, tu ropa y sobretodo tu actitud, harán que te sientas y te veas
mucho más atractiva. Si trabajas con tu estima y lo reflejas en tu
cuerpo, se notará.
Busca estar siempre fresca, procura depilarte e hidratar tu piel, lograrás verte mucho más sexy de lo que te imaginas.
8. ¡Anímate! Supera
la timidez de golpe y anímate con música que te haga sentir sensual,
puedes tomar la iniciativa, practicar un baile erótico.
9. Mente y vida sensual. Factores
como el estrés logran que la libido baje, no lo permitas, tener sexo
será la mejor forma de relajarte. Recuerda que cuando estamos relajados,
nuestros sentidos afloran y ello permite que tengas mayor
predisposición a tener sexo. No sientas la intimidad como algo ajeno,
aprende a disfrutar viviendo y pensando en una vida sexual. ¿Cómo?
Consiéntete, vive de manera sensual, date baños con esencias, piensa en
tus cualidades y en todo lo que puede ser satisfactorio si te atrevieras
un poco más.
10. Confianza.
Lo más importante para desarrollarte de manera plena en la intimidad es
la confianza que exista entre tú y tu pareja, para poder hablar sobre
lo que les gusta y lo que no, sobre lo que quisieras experimentar y de
lo que no te deja disfrutar plenamente.

