¡La depresión si no se atiende puede llegar a que alguien cometa una locuara!
Ese fue el caso de un joven de 28 años. Afectado por una depresión se
amputó un dedo de una mano, lo cocinó con verduras y después se lo
comió para cenar. Sus acciones no estuvieron impulsadas por el consumo
de drogas ni alcohol, este caso fue estudiado por el psiquiatra Erik
Monasterio y el psicólogo clínico Craig Prince.
Según el informe de estos especialistas publicado por la revista especializada
Australasian Psychiatry y del que se hace eco el diario
New Herald,
los hechos se remontan a 2008 cuando el hombre atravesaba una depresión
con tendencia suicida e insomnio sin ayuda médica, y durante cuatro
días estuvo obsesionado pensando en cortarse los dedos.
La depresión de este hombre, apunta el estudio,
profundizó a raíz de que fuera asaltado en la calle por dos
desconocidos, un hecho que originó fantasías “no sólo de matarlos sino
también comérselos”.
“Con la intención de buscar alivio de esos pensamientos, se ató un
cordón de zapato alrededor de su dedo meñique para que hiciera de
torniquete y
se cortó el dedo con una sierra“, detalla el artículo de los dos especialistas.
El artículo explica que el hombre pensó en hacer lo mismo con otros
dos dedos de su mano al encontrar satisfacción inmediata en la
mutilación, pero al día siguiente esa sensación de placer había
desaparecido y
decidió acudir a un hospital para pedir ayuda.
La depresión grave debe ser atendida clínicamente.
Fuente: Agencia EFE