El máximo comandante de la guerrilla colombiana
de las FARC, Alfonso Cano, murió en un combate con las Fuerzas Armadas,
en el mayor golpe al grupo rebelde activo más antiguo de América Latina
que se traduce en un triunfo para el Gobierno del presidente Juan Manuel
Santos.
Bogotá.- El máximo comandante de la guerrilla colombiana de las FARC, Alfonso Cano, murió en un combate con las Fuerzas Armadas, en el mayor golpe al grupo rebelde activo más antiguo de América Latina que se traduce en un triunfo para el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos.
La desaparición de Cano se produjo el viernes en una zona montañosa del departamento del Cauca, en el suroeste de Colombia, un impacto que aceleraría el desmoronamiento del grupo rebelde aunque sin ser garantía para un avance en el anhelado camino hacia la paz.
"Cayó el número uno de las FARC, es el golpe más contundente que se le ha dado a esta organización en toda su historia", declaró el presidente Santos en una alocución por radio y televisión desde la caribeña ciudad de Cartagena, pasada la medianoche del viernes.
Guillermo León Sáenz, más conocido como Alfonso Cano, se convirtió en el guerrillero más importante que muere en una operación militar en toda la historia de la lucha contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en medio del conflicto interno de más de 45 años que azota este país sudamericano y que cobra cientos de vida anualmente.
El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, informó en la madrugada del sábado que el líder rebelde murió horas antes en un combate tras un bombardeo y en momentos en que intentaba romper un cerco del Ejército Nacional para huir.
El cadáver del comandante guerrillero fue encontrado afeitado, sin la espesa barba que lo caracterizaban y sin los gruesos lentes que usaba, precisó Pinzón, quien horas antes había reportado la captura del jefe de seguridad de Cano y la muerte de otros dos guerrilleros.
La desaparición del comandante rebelde, de 63 años, se suma a otros hechos que han atentado contra el poderío de las FARC en los últimos años, cuando perdieron a varios de sus históricos e influyentes dirigentes dentro de una ofensiva de las Fuerzas Armadas colombianas con el apoyo de Estados Unidos.
Cano había asumido como máximo líder del secretariado, el órgano de dirección político y militar de las FARC, desde mayo del 2008, después de la muerte por un ataque al corazón de Manuel Marulanda Vélez, alias "Tirofijo".
El prófugo líder guerrillero, quien enfrentaba una intensa persecución de las Fuerzas Militares, había escapado a comienzos de julio de un bombardeo contra uno de sus campamentos en una zona montañosa y selvática, en límites entre los departamentos de Cauca y Tolima.
Santos dijo que el país no debe ser triunfalista e hizo un llamado a los demás líderes y combatientes de la guerrilla para que se entreguen las armas.
"Este golpe es una confirmación de que el crimen no paga, la violencia no es el camino. Desmovilícense porque de lo contrario terminarán en una cárcel o en una tumba", instó el mandatario.
Santos había conseguido un éxito al comenzar su mandato con la muerte del jefe militar de las FARC, Jorge Briceño, más conocido como "El Mono Jojoy", quien pereció en un bombardeo en una zona selvática del sur del país.
El Gobierno de Colombia ofrecía una recompensa de hasta 3,7 millones de dólares por información que permitiera la ubicación de Cano.
Santos, quien llegó a la presidencia el 7 de agosto del 2010, ofreció a la guerrilla la posibilidad de iniciar una negociación de paz con la condición de que liberaran a todos los secuestrados, pusieran fin a los ataques y anunciaran su intención de deponer las armas y reintegrarse a la vida civil.
Pero las FARC, que dicen luchar por imponer un sistema socialista en este país con marcadas diferencias entre ricos y pobres, rechazaron las condiciones del mandatario y anunciaron que continuarán en la lucha armada.
Aunque en medio de la ofensiva militar que inició el ex presidente Álvaro Uribe han muerto importantes líderes rebeldes y miles de combatientes han desertado, la guerrilla aún mantiene la capacidad de realizar ataques de gran impacto en las zonas selváticas y montañosas a donde fue obligada a replegarse, e inclusive en los grandes centros urbanos e instalaciones petroleras.
Colombia afronta un conflicto interno desde hace más de cuatro décadas que ha cobrado miles de vidas.
Las FARC, consideradas como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, se financia del narcotráfico, del secuestro y de la extorsión, de acuerdo con fuentes de seguridad.
Fuente: RadioFormula


0 comentarios:
Publicar un comentario