Una paciente estadounidense se recupera después de que su cara ardiera durante una cirugía rutinaria. El suceso ocurrió en Florida. La cara de Kim Grice sufrió quemaduras graves por el “fogonazo” que vivió durante un procedimiento ambulatorio para biopsiar un quiste en la cabeza.
Los bomberos tuvieron que acudir al Servicio de Cirugía del Centro Médico del Norte de Okaloosa. Kim, de 29 años de edad y con tres hijos, tuvo que ser trasladada en helicóptero a la Unidad de Quemados de la Universidad del Sur de Alabama, informa The Daily Mail.
“Kim tenía dolores de cabeza y el médico le iba a quitar los tres quistes y biopsiarlos, cuando algo fue mal. Mi hija está ahora en una unidad de quemados y aún no sabemos lo que ha pasado. Nadie me dijo por qué o cómo le ha pasado esto”, explica Ann, la madre de Kim. La joven sufre quemaduras de segundo grado en su cuello y su cara.
“Un ‘fogonazo’ es básicamente un fuego que se inflama y se extingue. El fuego ya se había apagado cuando nuestra gente llegó”, explica el jefe de bomberos. El hospital se ha disculpado por el incidente. “Estamos investigando para saber qué pasó en un deliberado esfuerzo para prevenir que este tipo de sucesos ocurran de nuevo”, señala un portavoz del hospital en un comunicado.

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